miércoles, 3 de marzo de 2010

Ya estoy aquí

Y es que mamá ha empezado a trabajar hace ya casi un mes, y no tiene tiempo para escribir en su blog, así que ya que soy un bebé tan listo y tan despierto, yo mismo os contaré qué ha pasado desde que cumplí mi primer mes de vida.

¿Dónde lo habíamos dejado...? Ah, sí, papi acababa de llegar de Menorca a Madrid, tenía muchos planes de "rodar por la península", como él dice, pero mamá estaba agotada y yo era muy chiquitín para andar muchas horas metido en un coche; así que papá y mamá discutieron bastante, no había forma de que se entendieran, y estaban todo el día, y toda la noche, enfadados. Mamá lloraba, papá no entendía a qué tantas penas y dificultades, y yo seguía con mis dolores de barriga y mis nervios de punta.

Vinieron a verme Ana, la prima de mamá que es comadrona, y sus hijas, que son unas niñas muy majas. Ana aportó mucha luz sobre "mi caso". Lo primero que hizo fue prestarle a mamá un montón de libros sobre crianza, y la enseñó a hacerme el masaje abdominal para aliviar gases. Todos los días mamá me lo hacía dos veces, por la mañana cuando me vestía y por la noche después de bañarme. Eso unido a que empezaron a bañarme en la Tummy Tub (que había traído papá en el coche desde Menorca) hizo que empezara a mejorar un poquito.

Mamá también bajó de internet unos sonidos "intrauterinos", y cuando empezaba el cólico, se encerraba conmigo en la habitación con las luces apagadas y esos sonidos de fondo, y mientras me abrazaba muy fuerte me decía "llora cariño, saca todo lo malo fuera".

Por fin pude llorar a gusto, después quedaba extenuado y me dormía. Así y todo, mi récord de permanencia en la cuna seguía siendo de 13 minutos, así que casi siempre dormía abrazado a mamá, por la noche, o a la abuela, en las siestas de la tarde.

Al final no rodamos por la península tanto como papá hubiera querido; apenas rodamos por el lago de la Casa de Campo un par de tardes y por los polígonos comerciales de Alcorcón, que papá y mamá querían comprar un ordenador nuevo. También fuimos algunos días a Carrefour. Yo no quería más, sinceramente, me llevaban colgado en la mochila contra su pecho, casi siempre papá, y me quedaba dormido enseguida. Por fin lo habían entendido, yo necesitaba su contacto.


Cuando cumplía 1 mes y medio, volvimos los 3 a Menorca. Mamá lloraba mucho porque se separaba de la abuela, y ahora la tocaba ser madre de verdad, sin ayudas, y entre el canguele que le entró y la pena por la separación, lloró a base de bien. Por cierto, casi perdimos el avión! Suerte de la tía Ana, que muy eficientemente y manteniendo la calma en todo momento nos acompañó hasta el control de la guardia civil nada menos. Luego mamá iba por la T-4 medio corriendo conmigo pegado en la mochila diciéndome que si perdíamos el avión, pues lo habíamos perdido, que ya nos iríamos mañana o cuando fuera. No se lo digáis, pero yo creo que a mamá no le habría importado nada perder aquel avión, jejeje...






3 comentarios:

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  2. que bien !! hacia ratito no estabais por aqui,que gusto volver a leerlos !! y me he reido mucho con " la casi " pérdida del avión, se que por nada del mundo te hubiese importado perderlo, pero tranquila tu serás una gran madre, nuestro instinto es natural, desde que tengas amor ( que se que te sobra ) todo lo demas es bla bla bla...besitos !!

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  3. Hola Belén, me ha gustado leer tu blog sobre todo porque ahora estoy en la misma situación que tú, llevo viviendo en Menorca dos meses, estoy embarazada casi de 6 y tendré a mi niña aquí. Como no hago más que buscar cosas en internet para mi nena, llegué a tu blog y he pasado un buen rato y anotado unas cuantas cosas que seguro me servirán en el futuro. Enhorabuena por tu pequeño y gracias por haber compartido tu experiencia.

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